El minimalismo es la ultima moda en la arquitectura comercial. Con esa simplicidad practica en la decoración de la viviendo, los colores neutros, fríos y los espacios amplios. Pero no puedo evitar preguntarme si tanta simplicidad esta acabando con nuestra creatividad a la hora de crear.
Los hogares que deberían ser sitios acogedores que trasmitir comodidad y calidez se están convirtiendo en témpanos de hielo, blancos y grises que carecen de personalidad y son un sitio pésimo (a mi gusto) en el que crear recuerdos.
Que no se me malinterprete, me gusta el minimalismo, pero considero que estamos llegando a un punto extremo de no retorno y eso tampoco me gusta. Soy fan de lo simple pero a la vez del detalle, de lo cómodo y extravagante a la vez. Espero que en unos años la cosa no vaya a peor porque al final vamos a acabar viviendo en cubos blancos carentes de identidad.
